El impuesto de circulación en Ibiza

Ibiza no es un lugar más de España por muchos motivos. Cuando muchos se ponen a pensar en la isla, lo primero que se les presenta en la mente son sus playas

Ibiza no es un lugar más de España por muchos motivos. Cuando muchos se ponen a pensar en la isla, lo primero que se les presenta en la mente son sus playas, las discotecas exclusivas y la diversión que se respira en sus calles. Pero, sin duda, vivir en Ibiza no es fácil por muchos motivos, siendo uno de ellos las dificultades que tienen los propietarios de vehículos.

Restricciones a la movilidad

Cualquier isla sabe que cuenta con un espacio limitado y, en la mayoría de los casos, con un entorno natural que necesita de cierta protección para no echarse a perder. Esto lo pueden atestiguar desde las inmobiliarias que ofrecen casas en venta en Ibiza hasta los propietarios de vehículos a motor.

Estos últimos están viendo como en los últimos se les complican las cosas para circular por las calles ibicencas. La legislación local ha comenzado a orientarse de forma definitiva hacia un proteccionismo del medio ambiente que, a fin de cuentas, es necesario, pero que perjudica al bolsillo de muchos conductores.

El impuesto de circulación en Ibiza

Los afectados son siempre aquellos que se encuentran en la zona media de la población, ciudadanos que necesitan coger el coche para ir a trabajar y que suelen vivir en zonas alejadas de la ciudad por el encarecimiento de la vivienda de alquiler en Ibiza.

El detalle se deja notar de forma muy especial en el impuesto de circulación o IVTM que deben pagar todos los propietarios de un vehículo. Lo cierto es que el de Ibiza se encuentra entre los más caros del país, y es que este impuesto puede llegar a generar desigualdades de más de un 400 % entre distintas ciudades.

No es ciudad para coches

Desde los organismos gubernamentales no se deja de repetir que la isla debe ser conservada en grado máximo, algo que pasa por reducir los niveles de contaminación que suelen estar directamente producidos por las emisiones de los vehículos.

Es más, Ibiza ha sido pionera, al igual que el resto de las Islas Baleares, a la hora de formular la prohibición futura de los vehículos con motor diésel, una disposición que se encuentra en los tribunales por la denuncia de diversos fabricantes de coches.

Como ya dijimos antes, está claro que Ibiza debe ser cuidada al máximo y que, si ello supone un aumento de los impuestos a pagar por la circulación de un vehículo, habrá que ajustarse a las necesidades de la ciudad.

Sin embargo, muchos ciudadanos coinciden también en señalar que el turismo es responsable en buena parte de esta situación. Los cruceros, aviones y otros medios de transporte que conducen a las legiones de turistas que llegan a la isla crean problemas de contaminación que en algunos casos son incluso peores que los de los coches particulares de los ibicencos.

Así, los conductores buscan que la administración se haga responsable de la situación evitando que todo el peso caiga sobre los habitantes de la isla, habitantes que son los que suelen llevarse lo peor en forma de un coste de vida muy elevado.En conclusión, los conductores parece que van a tenerlo difícil en Ibiza en el futuro para seguir disfrutando de sus vehículos.