Coches de segunda mano: pagos de transferencia

Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, entonces no estaría de más aclarar una serie de aspectos correspondientes a los gastos que tendrás

En muchas situaciones, los compradores deben asumir una serie de pagos adicionales que en ningún momento figuraban en el contrato de compra. Se trata de transacciones y pagos tributarios como el impuesto de circulación.

La venta de coches por Internet se ha convertido en una actividad muy frecuente y bastante eficiente. Sin tener que hacer demasiados trámites y procesos burocráticos, adquirir un vehículo de segunda mano puede resultar más conveniente y rápida. Sin embargo, los problemas llegan cuando debemos asumir pagos adicionales que inicialmente no estaban estipulados en el contrato de compra.

Cuando el comprador se convierte en el nuevo propietario del vehículo, es normal que se incluyan ciertas responsabilidades del anterior propietario. Por ello, es importante que en el momento de la negociación se especifiquen todos estos detalles relacionados a los pagos de impuestos, transacciones y trámites de liquidación.

Coches de segunda mano: pagos de transferencia

Por si no lo sabías, muchos de los pagos tributarios deben efectuarse por parte del adquirente. La mayoría de coches de segunda mano no incluyen entre sus precios el pago de estos deberes. De ser así, es evidente que el coste del vehículo será mayor.

Y ya que hablamos de precios no olvides que un coche de gama alta exige un alto coste en el pago tributario a la Comunidad Autónoma. En muchas ocasiones, este pago llega como un baldazo de agua fría.